Tecnología e innovación

Pionera en la búsqueda y desarrollo de soluciones innovadoras, BP fue la primera empresa en explotar los recursos petrolíferos de Irán, Iraq y Kuwait, antes de 1950. Durante su primer medio siglo de existencia, BP puso en marcha algunos de los yacimientos petrolíferos más importantes descubiertos hasta hoy, e instaló oleoductos en zonas desérticas para conectar los pozos con las refinerías situadas en la costa, lo cual permitió a los petroleros transportar el crudo y sus derivados a los mercados de todo el mundo.

A lo largo de los años 50, BP empezó a diversificar sus fuentes de suministro de petróleo, gracias a las prospecciones realizadas en Colombia, Papúa Nueva Guinea, Trinidad y Abu Dhabi. La utilización de la perforación dirigida permitió a BP convertirse en la primera empresa en encontrar petróleo en el yacimiento submarino de Soldado en Trinidad y en Abu Dhabi.

De la exploración tecnológica a la ingeniería de las plataformas

El uso de la informática y la tecnología en la búsqueda de nuevos recursos petrolíferos, permitieron a BP aplicar nuevas técnicas de prospección sísmica, perforación y diseño de plataformas, en lugares como Angola, el Mar del Norte, la costa de Brásil o el Golfo de México. Durante los años 70, BP abrió nuevas plataformas de extracción a profundidades cada vez mayores.

En 1980, BP instaló la plataforma fija más profunda, sobre casi 200 metros de agua, en el yacimiento de Magnus. Los ingenieros de la compañía habían logrado diseñar una plataforma lo suficientemente elevada y robusta como para soportar las duras condiciones climatológicas del Mar del Norte.

Ese mismo año, en EE.UU., BP puso en marcha junto a sus socios el mayor yacimiento de gas del hemisferio norte, en la Bahía de Prudhoe, para el que se diseñó y construyó un oleoducto de 1.200 km por la tundra helada de Alaska que atravesaba la cordillera de Brooks hasta la costa de Valdez. Este logro fue posible gracias a una exhaustiva investigación de BP y Atlantic Richfield en la que evaluaron previamente todos los posibles riesgos medioambientales del proyecto. Como resultado, el diseño final incluía un soporte que elevaba el oleoducto del suelo, para evitar que el calor del aceite dañara el entorno.

Además de representar un éxito tecnológico en la historia de BP, los yacimientos de Alaska y el Mar del Norte establecieron un precedente histórico en materia de responsabilidad ambiental y, desde entonces, los principales proyectos petrolíferos han venido siempre acompañados de unas exigencias medioambientales muy estrictas.

De la extracción de petróleo a la búsqueda de nuevas fuentes de energía

BP fue pionera en la aplicación de energía eólica en su refinería de Rótterdam
La investigación para el desarrollo de nuevos combustibles y energías alternativas es una de las apuestas más importantes desarrolladas por BP a lo largo de su historia. En 1917 BP inauguró en Sunbury, el que hoy en día es el centro de investigación y experimentación más importante de la compañía y el lugar donde se han producido grandes avances científicos, entre ellos el diseño del proceso de alquilación, en 1936, utilizado para elaborar un combustible de alto octanaje para la aviación y que resultó esencial para las fuerzas aéreas británicas en la II Guerra Mundial.

En Sunbury se realizaron también, en los años 70, las primeras investigaciones sobre el potencial que ofrecía la energía solar y que permitió a BP entrar en este negocio a comienzos de los 80. BP se convirtió también en la primera empresa en aplicar energía eólica en su refinería de Rótterdam, en los Países Bajos.

En los últimos años, BP ha realizado grandes inversiones en el sector de la energía solar en India y España. Además la compañía ha puesto en marcha una serie de medidas preventivas para reducir las emisiones de carbono en las instalaciones de la compañía en todo el mundo.

Más allá de las limitaciones geográficas, políticas o científicas, BP ha superado con éxito los retos planteados por la industria del petróleo, y ha sabido aprovechar el desarrollo tecnológico para crear un negocio de éxito que redunda en el beneficio, no solo de sus inversores, sino también de las comunidades en las que opera la compañía.