Finales de siglo

En 1970, todas las compañías tenían un rol que cumplir, lo quisieran o no, en uno de los capítulos más desafortunados de la historia de la energía global.
"El repentino aluvión de cambios cogió a la industria por sorpresa"
Los años 70 influirían en las estrategias de BP durante el resto del siglo XX.

El mundo del petróleo da un giro

Todo comenzó con la subida al poder en Libia de Muammar al-Ghaddafi tras un golpe de estado. En 1971 anunció una reducción en la cantidad de petróleo que salía del país. Al poco tiempo, las tropas británicas que habían permanecido en Irán durante más de un siglo abandonaban el país. Entonces Irán aprovechó para hacerse con unas pequeñas islas cerca del estrecho de Hormuz, y Ghaddafi —enfadado por lo que entendía como fracaso británico de prevenir el estado de sitio— castigó a BP. Ghaddafi nacionalizó las acciones de BP en Libia.

Después de estos acontecimientos, todas y cada una de las naciones ricas en petróleo — Irán, Iraq, Arabia Sausí, Abu Dhabi, Qatar — anunciaban la nacionalización de sus materias primas en un periodo máximo de 10 años.

El efecto en BP fue importante. En 1975 los barcos de BP transportaban 140 millones de toneladas de petróleo desde Oriente Medio. En 1983 el número de toneladas se había reducido hasta los 500.000. En este periodo el total del suministro de BP procedente de Oriente Medio había pasado de un 80 a un exiguo 10%.

Como compañía que había basado toda su estrategia en el petróleo de Oriente Medio, BP debía ahora cambiar completamente sus argumentos.

Hazañas de ingeniería y el despertar de la preocupación por el medioambiente

Afortunadamente para BP, acababa de descubrir otros yacimientos petrolíferos en otras partes del mundo, incluida la Bahía de Prudhoe en Alaska y Forties en la costa escocesa.

Ahora la compañía debía pensar en cómo transportar el petróleo desde esos lugares remotos a sitios donde pudiera ser almacenado, cargado en barcos o refinado en gasolina. Algo que pondría a prueba la destreza de los ingenieros así como su compromiso con el medio ambiente.

Yacimiento de Forties

El yacimiento de Forties se encontraba a 160 kms de la costa más cercana, a más de 100 metros de profundidad. Los ingenieros de BP debían diseñar una plataforma de producción con extremidades lo suficientemente largas para asentarse sobre el mar del Norte y lo suficientemente robustas como para convivir con los duros inviernos. El oleoducto sería el mayor del mundo construido bajo el mar, por lo que tendría que ser seguro para resistir las corrientes y la corrosión.

Yacimiento de la Bahía de Prudhoe

Este sistema tardaría un par de años más en entrar en funcionamiento en Alaska. El descubrimiento de BP abrió un debate nacional sobre las consecuencias medioambientales de la extracción de petróleo en una frontera ecológica, por lo que el proceso tuvo que ser aprobado previamente por el Gobierno de los EEUU.

De unos 1200 km de longitud, el oleoducto Trans-Alaska fue la obra de ingeniería civil más grande de todo Norte América y una de las más vigiladas. BP Y Atlantic Richfield recopilaron multitud de informes de evaluación de riesgos medioambientales. El diseño final del oleoducto incluía un espacio alrededor para que el calor del petróleo no derritiera la capa subterránea de hielo. En las áreas de paso del caribú se elevó el oleoducto para asegurar que los hábitos de migración fuesen respetados.

Del extenso debate sobre Alaska, BP aprendió a tratar con importantes consideraciones medioambientales al comienzo de grandes proyectos. Y lo más importante es que BP había encontrado la pasión necesaria para afrontar estos retos con confianza y determinación.

Nuevo enfoque

En 1987 el Gobierno Británico vendió sus últimas participaciones en BP, con lo que la empresa completó su privatización. En este periodo la compañía aceleró el proceso de liquidación de negocios que no constituían el núcleo de BP, que estaba formado por: exploración, refino, transporte y venta de petróleo.

En los últimos años de la década de los 90, con una dura competencia que estaba provocando constantes fusiones de empresas, BP y Amoco se unieron para formar BP Amoco. Entonces ARCO, un viejo rival de BP en la vertiente norte de Alaska se unió también. Más tarde, tanto Castrol como Aral entraron a formar parte del Grupo.

BP había encontrado un nuevo impulso.

28.072 personas trabajaron en la construcción del oleoducto