Nuevo milenio

Tan pronto como se acercaba el nuevo milenio, todo el mundo miraba hacia el futuro. Los científicos, claro está, no eran una excepción, y a muchos de ellos no les gustaba lo que veían. El cambio climático planteaba una amenaza a la Tierra cada vez mayor.

"Como ciudadanos del mundo, tenemos la responsabilidad compartida de asegurar su futuro"
John Browne, discurso en Standford, 1997

El siglo XX ha basado su abastecimiento energético en el petróleo y todo apunta a que va a ser así durante el XXI. Con proyectos a largo plazo en Rusia, Golfo de México, Norteamérica, Azerbaijan e Indonesia, en otros lugares, BP ha conseguido importantes cantidades de petróleo y gas. Además, con las nuevas tecnologías, también aplicadas a su equipamiento de exploración, abre nuevos caminos en la búsqueda de combustibles fósiles.

Discurso de John Browne, primer ejecutivo de BP en 1997

En su famoso discurso en la Universidad de Stanford, Lord Browne pidió “un balance entre las necesidades de desarrollo y las necesidades de protección del medio ambiente”. Sir John Browne había sido el primer Ejecutivo de una empresa energética en hacer pública la necesidad de actuar para paliar los efectos del calentamiento global y del cambio climático. Y BP, como él mismo dijo, debía compartir esa responsabilidad.

Energía en todas sus formas

Con el comienzo del nuevo milenio, la gente de BP comenzó a buscar nuevas formas de energía con un bajo índice de emisiones de carbono, mientras trabajaban en la reducción de su nivel de emisiones propias.

BP se involucró en la campaña europea “Ciudades Limpias” con el lanzamiento de un proyecto de intercambio de emisiones y la expansión del sector de energía solar que ahora también incluía los activos de Amoco.

Una nueva marca

En el año 2000, después de un periodo de crecimiento en el que se sumaron al Grupo Amoco, ARCO y Castrol (Un poco más tarde Aral), BP desarrollaba una nueva y única marca global. Su identificador era una explosión de sol de color verde, amarillo, y blanco, símbolo de la energía en todas sus formas dinámicas.

Bajo su nueva bandera, BP daba grandes pasos dirigidos a combatir los efectos del cambio climático. Instalando paneles solares en sus estaciones de servicio, llevando la energía solar a remotos pueblos de Filipinas, introduciendo nuevos motores más limpios… Y creando una nueva unidad llamada Alternative Energy dedicada a la investigación y desarrollo de nuevas formas de energía con bajo nivel de carbono – solar, eólica, gas natural, biocombustiblres - un negocio viable, amplio y rentable.

Conscientes también de la demanda inmediata de la economía mundial, BP se fijó en el nuevo oleoducto Baku-Tblisi-Ceyhan, con una capacidad de transporte de un millón de barriles de petróleo diarios desde el Caspio, para sus proyectos en Angola, Rusia y el Golfo de México.

Desde su primera e incierta búsqueda de petróleo en Persia, BP se ha convertido en una compañía energética global, proporcionando grandes cantidades de combustible fósiles y haciendo una búsqueda exhaustiva de alternativas bajas en carbono. Algunos podrán pensar que BP ha llegado a ser (o quizás siempre lo ha sido) una organización que encarna la energía en todas sus formas.