Posguerra

Como muchas otras compañías, la Anglo-Iraní, que posteriormente se convertiría en BP, perdió mucho en la II GM. Pero como tantas otras tuvo la determinación necesaria para poder salir adelante.

La reconstrucción de Europa hizo que la Anglo-Iraní invirtiera en refinerías en Francia, Alemania e Italia, además de nuevos esfuerzos comerciales en Suiza, Grecia, Escandinavia y Holanda. La gasolina BP se puso a la venta por primera vez en Nueva Zelanda.

Pero esta frágil estabilidad pronto sería echada abajo por las crisis políticas producidas por el petróleo en Oriente Medio, con temblores que sacudirían a la compañía.

Finaliza una era, comienza una nueva

William D'Arcy pensaba que los yacimientos de Oriente Medio eran una mina de oro que había transformado la región, convirtiendo la pobreza de sus países en ingresos económicos e influencia política.

¿Pero era suficiente? A nacionalistas de todo Oriente Medio les molestaba que compañías occidentales obtuvieran un beneficio a través de materia prima de sus países. Con el Imperialismo Británico resquebrajándose, un sentimiento anti británico se extendió rápidamente por todos estos países.

Entre estos nacionalistas, el Primer Ministro Iraní hizo un discurso vehemente en contra de la presencia de la Anglo-Iraní en Irán. En 1951 convenció al Parlamento Iraní de nacionalizar las operaciones petrolíferas dentro de los límites de su territorio.

Mujeres y niños tuvieron que ser evacuados. La refinería cesaba su actividad. Tres meses después, finalizó todo el debate político con el abandono del país del último empleado de la Anglo-Iraní.

Tras un periodo en punto muerto, Gobiernos de todo el mundo boicotearon el petróleo iraní. En 18 meses la economía iraní estaba en la ruina. La agitación en las calles pedía resignación al Primer Ministro. Cuando los partidos volvieron al Parlamento decidieron establecer un nuevo status que permitiera el funcionamiento de un consorcio de compañías, que incluía a Standard Oil of Indiana (Amoco) y otras más, para gestionar las operaciones petrolíferas en Irán. La participación de la Anglo-Iraní ascendía a un 40%.

El pacto entre caballeros entre el antiguo Shah de Persia y William D’Arcy había llegado a su fin. En 1954, el Consejo cambiaba el nombre de la compañía por el de British Petroleum Company.

Nuevos descubrimientos en lugares inesperados

En los años 60 la tecnología de exploración había avanzado bastante, pero seguía siendo un proceso largo y una ciencia inexacta. Malta parecía prometedor, pero quedó en nada. ¿Y en Australia? Muy poco. ¿Papua Nueva Guinea? Al final no. Las expediciones en Abu-Dhabi, Nigeria y Libia fueron más productivas. La compañía había buscado petróleo durante más de 50 años en el Reino Unido sin éxito. Entonces la ONU en 1964 extiende los derechos de las naciones sobre las aguas territoriales. En el año siguiente, BP encuentra gas natural en el Canal de la Mancha como para abastecer una ciudad inglesa de tamaño medio.
"Difícilmente nadie, incluido BP, hubiera creído que hubiera petróleo"
Pero un gran descubrimiento esperaba en Alaska, en 1968 tras una década de perforaciones en toda la vertiente norte y cuando BP estaba a punto de abandonar la búsqueda. El equipo estaba empaquetado y esperando al barco que lo trajera de regreso cuando un consorcio rival le hizo una oferta sospechosamente alta por sus terrenos de Bahía de Prudhoe. Atlantic Richfield (ARCO) y Humble Oil (Exxon) no estaban de acuerdo, pero en sus última perforación en Prudhoe encontraron petróleo.

BP comenzó a buscar de nuevo y en 1969 logró entrar en contacto con la mayor reserva de petróleo jamás encontrada en todo el continente Norte Americano.

Mientras en el Reino Unido, la exploración submarina se había trasladado desde el Canal de la Mancha al Mar del Norte aunque difícilmente nadie, incluido BP, hubiera creído que hubiera petróleo. “Aquí no habrá petróleo” dijo Sir Eric Drake. Primer Ejecutivo de BP, a Reuters en 1970. Seis meses después se establecía el campo de Forties, el cual produce 400.000 barriles de petróleo crudo diario.