Futuro con bajo índice de carbono

Los combustibles fósiles son formas concentradas de energía solar, formadas a lo largo de millones de años bajo tierra.
En contraste, las fuentes de energía renovable tienen una densidad de energía más baja y esto plantea desafíos en la generación de la misma cantidad de energía que los combustibles fósiles. Generalmente necesitan zonas más grandes de instalaciones en pequeña escala, como las turbinas eólicas o los paneles solares, por lo que el coste de recolectar esa energía es normalmente más alto.

Los cambios en la industria de suministro de energía se producen lentamente. Los recursos de hidrocarburos son abundantes y las infraestructuras construidas para su extracción han sido ideadas para el largo plazo.

El BP Energy Outlook 2030 predice que las fuentes renovables de energía crecerán rápidamente, un 8,2% anual, pero estas y las tecnologías alternativas están partiendo de un nivel muy bajo y se enfrentan a muchos retos técnicos y económicos.

Hoy, toda la electricidad eólica, solar, maremotriz y geotérmica mundial solamente representa alrededor del 1% del consumo total. El BP Energy Outlook 2030 prevé que, incluso con el apoyo continuado de las políticas, los biocombustibles, la eólica, la solar y la geotérmica juntas solamente supondrán aproximadamente el 6% del suministro de energía en 2030.

La tecnología renovable más importante de BP está centrada en la energía eólica y en los biocombustibles, áreas que creemos que tienen el mayor potencial, y que son las que mejor encajan con nuestro modelo de negocio y que pueden jugar un papel importante para cubrir las necesidades de energía en el futuro.

Además estamos trabajando con compañías más pequeñas para explorar las tecnologías más avanzadas y económicamente más asequibles.

Tecnologías de Biocombustibles

Los biocombustibles suponen hoy aproximadamente el 3% de los combustibles para el transporte. Desde nuestro punto de vista, esta cifra aumentará al 7% en 2030.

Los biocombustibles son combustibles líquidos para el transporte que pueden mezclarse con la gasolina y el diesel. Se producen a partir de plantas que absorben la energía del sol y la almacenan químicamente en forma de azucares y materiales similares.

Los biocombustibles convencionales se mezclan normalmente con los combustibles en pequeñas proporciones (5%-10%), produciendo útiles, pero limitadas, reducciones en las emisiones netas de gases de efecto invernadero.

Los biocombustibles avanzados ofrecen varias ventajas comparados con los convencionales.  Algunos se producen a partir de biomasa de alto rendimiento o de residuos agrícolas, mejorando la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, e incrementando la potencial disponibilidad general y el suministro de biocombustibles así como la reducción de costes de producción.

Además para nuestro negocio de etanol de caña de azúcar en Brasil, estamos invirtiendo en nuevas tecnologías que convertirán los azúcares en biocombustibles avanzados. Estas producen mayores cosechas en menos tierra, mejorando el resultado del combustible y minimizando el impacto en los suministros de alimentos. BP tiene una estrategia centrada en los biocombustibles, invirtiendo en la producción de etanol procedente de caña de azúcar en Brasil, materias primas celulósicas como las gramíneas dedicadas a la energía en los Estados Unidos, y el desarrollo de la avanzada molécula de combustible biobutanol.

Energía procedente de biomasa celulósica

La tecnología de conversión de biocombustibles avanzados está permitiéndonos utilizar materias primas alternativas como los desechos de la agricultura y de rápido crecimiento, gramíneas energéticas de alto rendimiento.

Nuestro negocio de licencia de tecnología celulósica puede utilizar una variedad de biomasa. Un ejemplo de esta materia prima es el cultivo de las gramíneas energéticas que pueden crecer en tierras de baja calidad. Estas gramíneas pueden producir entre 3 o 4 veces más galones de etanol por acre que cultivos como el maíz, lo que tiene un efecto más positivo sobre las emisiones y la calidad del suelo.

En nuestro Centro Tecnológico de San Diego estamos utilizando expertos en enzimas avanzadas  e ingeniería molecular  para obtener azúcar a partir de biomasa, incluyendo resistentes paredes de células, y convirtiéndolos en etanol celulósico.

El etanol celulósico fue uno de los tres biocombustibles avanzados que usamos en un ensayo experimental para mover la flota olímpica durante los Juegos de Londres 2012.

Una nueva molécula patentada

Butamax Advanced Fuels, una joint venture entre BP y DuPont, está desarrollando la próxima generación de biocombustibles- el biobutanol, que tiene todos los beneficios del etanol, y que ofrece ventajas adicionales. El enfoque comercial global de Butamax permitirá una mayor penetración de los biocombustibles en el mix de combustibles.

El biobutanol puede mezclarse con gasolina a mayores niveles de concentración que el etanol, ayudando a una mayor reducción de los gases de efecto invernadero del mix de combustibles. Es más compatible con los vehículos y el sistema de suministro de combustibles que el etanol, su mayor contenido energético ofrece un mejor rendimiento, dando a los conductores más millas por galón.

Las plantas de producción de etanol convencional pueden además ser transformadas para producir biobutanol, utilizando los activos existentes y reduciendo los tiempos de ejecución para conseguir capacidad de producción de material.

El biobutanol ya ha sido probado en carretera en vehículos que han recorrido más de 1,5 millones de millas – una distancia equivalente a tres viajes de ida y vuelta a la Luna.

BP está comprometido a jugar un importante papel en creciente mercado de los biocombustibles en Europa a través de su joint venture en el Reino Unido, Vivergo Fuels. Esta joint venture entre BP,  ABF subsidiaria de AB Sugar y DuPont, esperamos que juegue un papel significativo en la consecución de los objetivos marcados por la Unión Europea para los combustibles renovables para el transporte. La refinería de bioetanol de Vivergo, está muy bien preparada para el despliegue de tecnologías futuras. Por ejemplo, cuando la tecnología de biobutanol de Butamax esté disponible los socios estudiarán su conversión en una planta para producir biobutanol.

Una nueva ruta para el biodiesel

El azúcar para diesel es una nueva tecnología de biocombustibles avanzados que dará lugar a diesel renovable más respetuoso con el medio ambiente dentro del mix energético que el diesel convencional debido a la elección de materias primas.

Trabajando con DMS, BP ha desarrollado un nuevo microorganismo que produce un aceite bio sintético a partir del azúcar extraído de plantas, que es mejorado y adaptado para cubrir múltiples aplicaciones del diesel.

La clave de este proceso son los lípidos. Los lípidos son grasas que se producen a partir de los azúcares, y que se encuentran en todo desde la comida a las plantas. A través de nuestra colaboración con DSM estamos desarrollando microorganismos en el laboratorio que convierten los azúcares en lípidos.

Los lípidos son separados de los microorganismos y pueden transformarse en biodiesel a través de la esterificación o de la hidrogenación.

Las principales ventajas de la tecnología de azúcar para diesel son:
  • El biodiesel producido por hidrogenación tiene exactamente la misma estructura que el diesel convencional.
  • Flexibilidad para utilizar diversas biomasas de materias primas sostenibles, como el azúcar de caña, los desechos del azúcar de caña (bagazo) y gramíneas energéticas, todo lo cual puede producirse a escala y con alto rendimiento.
  • Capacidad de adecuar el producto para una variedad de usos del diesel y del jet.
  • Tiene una reducida exposición a las fluctuaciones de precio del aceite vegetal.

Energía eólica

BP opera 13 parques eólicos en Estados Unidos e invierte en otros 13. Estas instalaciones generan cerca de 1600 megawatios (MW) –electricidad renovable suficiente para abastecer a aproximadamente 500.000 hogares americanos medios. 
La tecnología es crucial para el desarrollo de aerogeneradores energéticamente más eficientes, y que les permita producir de manera más eficiente, económica y segura.

Por ejemplo, la división de Energía Eólica de BP USA está probando unos sensores de viento laser de vanguardia que mejoran el rendimiento de las turbinas eólicas e incrementan la producción de energía.

Desde el centro de operaciones remotas de BP Energía Eólica en Houston, se monitorizan en remoto todos nuestros parques eólicos a lo largo de siete estados, ayudando a mejorar los resultados, la gestión del riesgo y a maximizar el rendimiento de las turbinas.

Colaboración con otras empresas

BP está invirtiendo y colaborando con empresas emprendedoras de todo el mundo, y está utilizando su experiencia y conocimientos para identificar tecnologías que pueden generar nuevas oportunidades de negocio, así como añadir valor a las operaciones de gas y petróleo ya existentes en BP.

Asociándonos con empresas de nueva creación en fase de desarrollo, podemos ampliar nuestras opciones y aprovechar la habilidad de BP para llevar a cabo operaciones a escala internacional y para hacer que tecnologías de éxito den fruto a gran escala.

Estamos enfocados en innovación en el más amplio sentido: nuevas tecnologías, nuevos modelos de negocio, y nuevas áreas geográficas. Esto incluye una gama de innovaciones especializadas y de tecnologías en los siguientes sectores: bioenergía, eficiencia energética y almacenamiento, gestión del carbono, electricidad renovable, petróleo y gas.