¿Cómo funcionan?

El avanzado proceso de producción de biocombustibles: del cultivo al vehículo

Los biocombustibles convencionales como el etanol y el biodiesel proceden habitualmente del maíz, la caña de azúcar, la remolacha, el trigo o semillas oleaginosas.

Trabajando con investigadores, agricultores y otros asociados, BP y DuPont tienen como objetivo identificar y desarrollar cultivos específicamente mejorados para biocombustibles, incluidos cultivos no comestibles y hierba de crecimiento rápido, cultivadas especialmente para combustibles y labradas de forma sostenible. Posteriormente los cultivos son recogidos y procesados para convertirlos en biocombustibles.

Los investigadores de BP y DuPont están desarrollando nuevos procesos tecnológicos para utilizar nuevas materias primas y producir moléculas mejoradas para la creación de biocombustibles.

Ventajas de los biocombustibles

  • Pueden ser mezclados en grandes cantidades con carburantes convencionales, los cuales pueden ser usados en vehículos sin modificar.
  • Tienen un mayor contenido energético (más kms por litro).
  • Facilidad de introducción dentro del proceso de suministro de carburantes.
  • Reducción del volumen total de emisiones de CO2 a la atmósfera.

En la actualidad

Los biocombustibles suponen el 3% de la producción de combustibles para transportes, aunque se espera que la cifra aumente hasta el 30% en mercados clave. Los biocombustibles avanzados proporcionan una opción viable para el aprovisionamiento de energía y una aceleración del cambio a carburantes de transporte renovables con un bajo índice de emisiones de gases de efecto invernadero.