BP Energy Outlook: La transición energética está en marcha

Según la edición de 2017 del BP Energy Outlook, se espera que la demanda mundial de energía crezca en torno al 30% entre 2015 y 2035, un crecimiento medio del 1,3% anual.

  • La demanda mundial de energía crecerá en torno al 30% hasta 2035 gracias a una creciente prosperidad de los países en desarrollo, lo cual será parcialmente contrarrestado por las rápidas mejoras en eficiencia energética.
  • Las mejoras tecnológicas y la preocupación por el medio ambiente están cambiando el mix de la demanda de energía primaria, si bien el petróleo, el gas y el carbón continuarán siendo las principales fuentes de energía hasta 2035.
  • El gas crecerá más rápidamente que el petróleo o el carbón; la rápida expansión del GNL probablemente conduzca a un mercado del gas globalmente integrado, moderado por los precios del gas de EE.UU.
  • La demanda de petróleo crecerá aunque a un ritmo más lento; los usos del petróleo no relacionados con la combustión, sustituirán al transporte como principal fuente del crecimiento de la demanda en la década de 2030.
  • El consumo mundial de carbón alcanza su pico máximo, mientras que las energías renovables continuarán siendo con mucho la fuente de energía que crece con mayor rapidez, cuadruplicándose en los próximos 20 años.
  • El sector eléctrico representará casi dos tercios del aumento de la energía primaria.
  • La tasa de crecimiento de las emisiones de carbono será tres veces menor que durante los últimos 20 años, lo cual refleja tanto las mejoras en eficiencia energética como el cambio en el mix de combustibles; no obstante, en el caso de base continúa la previsión de que crezcan, lo cual destaca la necesidad de nuevas acciones.
Según la edición de 2017 del BP Energy Outlook, se espera que la demanda mundial de energía crezca en torno al 30% entre 2015 y 2035, un crecimiento medio del 1,3% anual. 

Sin embargo, este crecimiento de la demanda es significativamente menor que el crecimiento anual previsto del 3,4% para el PIB mundial, lo cual refleja una mayor eficiencia de la energía gracias a las mejoras de la tecnología y a la preocupación por el medio ambiente.
El BP Energy Outlook examina las tendencias a largo plazo y desarrolla proyecciones sobre los mercados mundiales de la energía para las próximas dos décadas. Spencer Dale, economista jefe del grupo BP, y Bob Dudley, consejero delegado del grupo han presentado en Londres la edición de 2017.
El panorama mundial de la energía está cambiando. Los centros tradicionales de demanda están siendo adelantados por los mercados emergentes en rápido crecimiento. El mix energético está cambiando gracias a las mejoras tecnológicas y a la preocupación por el medio ambiente. Ahora más que nunca, nuestro sector debe adaptarse para satisfacer estas necesidades cambiantes de energía
Bob Dudley, consejero delegado del grupo BP

Principales fuentes de energía

Aunque se espera que los combustibles no fósiles representen la mitad del crecimiento del suministro de energía durante los próximos 20 años, el BP Energy Outlook prevé que el petróleo, el gas y el carbón continúen siendo la principal fuente de energía que sirva de motor a la economía mundial, y que representen más del 75% del abastecimiento total de energía en 2035 en comparación con el 86% de 2015.

La demanda de petróleo crece a un ritmo medio del 0,7% anual, aunque se espera que se ralentice gradualmente durante el periodo. El sector del transporte continúa consumiendo la mayoría del petróleo del mundo, manteniendo su cuota de la demanda mundial cercana al 60% en 2035. Sin embargo, el uso de petróleo para fines que no sean la combustión, en especial en el sector petroquímico, avanza y se convertirá en la principal fuente de crecimiento de la demanda de petróleo a principios de la década de 2030.
La posibilidad de que la principal fuente de crecimiento de la demanda de petróleo en la década de 2030 no sea el de su uso como combustible para coches, camiones o aviones, sino más bien su utilización como materia prima para la elaboración de otros productos como el plástico o los tejidos es un gran cambio con respecto al pasado
Spencer Dale, economista jefe del grupo BP
El gas crecerá con más rapidez que el petróleo o el carbón según el BP Energy Outlook, y el crecimiento de la demanda alcanzará un promedio del 1,6% anual. Su cuota como energía primaria superará en 2035 al carbón como segundo combustible más utilizado. La producción de gas de esquisto supondrá dos tercios del incremento de los suministros de gas gracias al crecimiento en EE.UU. Se espera que el incremento del GNL impulsado por los crecientes suministros de Australia y EE.UU. conduzca a un mercado del gas globalmente integrado y moderado por los precios del gas de EE.UU.

Se espera que el consumo de carbón alcance su pico máximo a mediados de la década de 2020, en gran medida impulsado por China, que se va decantando por combustibles más limpios y con menores emisiones de carbono. India es el mercado de mayor crecimiento para el carbón, pasando su cuota de la demanda mundial de aproximadamente el 10% en 2015 al 20% en 2035.

Se prevé que las energías renovables sean la fuente de energía que crezca con mayor rapidez -a un ritmo medio del 7,6% anual-. Esto es el cuádruple de lo actual y se debe a una mayor competitividad de las energías solar y eólica. China será el país donde más crezcan las energías renovables durante los próximos 20 años hasta alcanzar una cifra superior a de la UE y EE.UU. juntos.

Nuevos temas

El BP Energy Outlook destaca una serie de cuestiones e incertidumbres debidas a la actual transición de la energía:

Petróleo: dinámicas cambiantes de la demanda y el suministro

Todo el crecimiento de la demanda de petróleo durante el periodo hasta 2035 procede de los mercados emergentes. China representa la mitad de ese crecimiento.

El sector del transporte suma en torno a dos tercios del crecimiento de la demanda de petróleo. En este marco, la demanda de petróleo para los coches aumentará en torno a 4 millones de barriles diarios gracias a que la flota mundial de automóviles se duplicará. Se supone que el número de coches eléctricos pasará de 1,2 millones en 2015 a unos 100 millones en 2035 (en torno al 5% de la flota mundial de vehículos).

El BP Energy Outlook ofrece dos escenarios ilustrativos que tienen en cuenta los efectos de la gran revolución de la movilidad que afecta al mercado del automóvil, incluidos los coches autónomos, los coches compartidos y el uso compartido de los coches.
El impacto de los coches eléctricos, junto con otros aspectos de la revolución de la movilidad, como los coches autónomos, los coches compartidos o su uso compartido, es una de las incertidumbres clave que rodea el futuro a largo plazo del petróleo
Spencer Dale, economista jefe del grupo BP
La desaceleración del crecimiento de la demanda de petróleo contrasta con la abundancia de reservas de petróleo en el mundo. El BP Energy Outlook especula que esa abundancia puede hacer que los productores de bajo coste, como los países de la OPEP de Oriente Medio, Rusia y EE.UU., aprovechen su ventaja competitiva para aumentar su cuota de mercado a costa de los productores con mayores costes.

Gas: el surgimiento de un mercado mundial

El gas continúa ganándole terreno al carbón ayudado por las políticas energéticas que fomentan el cambio tanto en la industria como en la generación eléctrica. El mayor crecimiento procede de China, Oriente Medio y EE.UU.

En China, el crecimiento del consumo de gas supera la producción nacional, de modo que para 2035 el gas importado representará casi el 40% del consumo total, por encima del 30% de 2015. En Europa, la cuota de gas importado pasará de aproximadamente el 50% de 2015 a más del 80% en 2035. 

El BP Energy Outlook prevé que el suministro de GNL crezca con rapidez hasta alcanzar más de la mitad del gas comercializado en 2035. Este aumento se verá impulsado por los suministros de EE.UU., Australia y África. En torno a un tercio de este crecimiento se producirá durante los próximos cuatro años, a medida que se pongan en funcionamiento una serie de proyectos que están desarrollándose en la actualidad.

Emisiones de carbono: la necesidad de nuevas acciones políticas

Se prevé que las emisiones de carbono crezcan en menos de un tercio de la tasa vista en los últimos 20 años, a un promedio del 0,6% anual frente al 2,1% anual, lo cual reflejará las mejoras de la eficiencia energética y del cambio del mix de combustibles.

En caso de que se logre, sería el ritmo más lento de crecimiento de las emisiones en un periodo de 20 años desde que se iniciaron los registros en 1965. Sin embargo, aún se prevé en el caso de base que las emisiones de carbono procedentes del uso de energía crezcan en torno al 13% durante el periodo analizado. Esto supera con mucho el Escenario 450 de la AIE, que sugiere que las emisiones de carbono deben caer en torno al 30% en 2035 para que exista la posibilidad de alcanzar las metas fijadas en París. El BP Energy Outlook desarrolla dos casos alternativos para explorar los posibles efectos de una transición más rápida a un entorno con menores emisiones de carbono.
El calendario y la forma de la política gubernamental para fomentar y facilitar la transición energética es importante, en BP seguimos creyendo que el precio del carbono juega un importante papel porque ofrece incentivos a todos –tanto a productores como a consumidores- para que desempeñen su papel.
Bob Dudley, consejero delegado del grupo BP